El Temple sigue vivo. El Temple fue en el pasado una forma de vida, de pensar y de actuar que marcó una época y que propició importantes avances culturales y económicos, a la par que abría la mente hacia una forma de entender la religión independientemente de cómo cada cual se dirigiera a Dios. Fue una filosofía de vida que ha traspasado fronteras temporales llegando hasta nosotros con las lógicas actualizaciones en sus formas.
Y es en esta nueva forma de entender el Temple, en la que estas páginas que vais a ver profundizan.
El pasado fue a la vez que trágico, esplendoroso. El presente es de trabajo y el futuro esperanzador, pero cada uno debemos de poner nuestro empeño en llegar a él....