| | Intervención del Prior General del Gran Priorato de España en la cena de gala
Excelentísimas autoridades, Excmo. Gran Maestre de la Orden, Querido Padre, Legados, Priores, hermanos de la Orden, amigos todos.
Se cierra un nuevo ciclo. Reunidos la cúpula de la Orden en el mundo, se han tomado decisiones. Decisiones que afectarán al futuro de la misma y esperamos que influirán en el futuro de la sociedad.
Han sido unos días intensos, tensos y memorables. Las reuniones se han sucedido, las oficiales y las informales, al final, todas para llegar a donde queremos. Mejorar la sociedad desde la mejora de la Orden.
Defender los valores cristianos en el mundo es uno de nuestros hitos. Lucharemos por ellos desde nuestra privilegiada posición como élite cultural y filosófica.
Quiero agradecer a todos su asistencia. La de todos es igual de importante. Solamente con nuestro testimonio individual y particular, pero uno a uno y todos juntos, lograremos el engrandecimiento de nuestra Orden.
Para mi, como cabeza visible del Gran Priorato anfitrión de este evento es una satisfacción poder dirigirme a vosotros.
Para mi también han sido unos días emotivos en unos actos y sobre todo en una convivencia en la que he tenido la oportunidad de presidir los actos propios y otorgar la transmisión caballeresca a nuevos hermanos. No es ese un acto que se pueda tomar a la ligera. La transmisión, para que pueda darse, debe de disponerse y solamente, solamente debe de otorgarse previa una profunda preparación espiritual y personal de modo que el neófito pueda “sentir” que está recibiendo y que es miembro y aceptado en la casa..
Con toda probabilidad esta ha sido la última investidura que presidiré desde el trabajo o tarea de prior. Las sucesiones son necesarias, deben hacerse y hay que dar ejemplo. Yo el primero. Pero deben hacerse de forma natural, sin problemas porque no los hay. Hay un tiempo para todo y deben de aparecer nuevas ideas, nuevas formas. En modo alguno dejaré la Orden . Seguiré colaborando con la nueva cúpula en aquello que deseen.
Agradezco a todos su aportación, hemos pasado juntos pruebas y andado caminos, algunas veces hemos tropezado y nos hemos levantado. Así debe de ser.
El camino está allí, nos espera y lo seguiremos caminando juntos
El futuro de la Orden está en nuestras manos, en las de todos los presentes. Ningún miembro individualmente, esté donde esté su lugar en la organización, nadie, puede pensar que la Orden es patrimonio personal suyo, la Orden es de todos y es de todos la responsabilidad de llevarla adelante. Sigamos siendo los más humildes, los más justos, los más caballerosos y sigamos cumpliendo con los preceptos de los estatutos, el ideal cristiano y habremos aportado nuestro grano de arena para su engrandecimiento.
Nuevamente muchas gracias. Levantemos nuestras copas y brindemos por la Orden
Joseph, Granada 2007
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