| Enfrentamiento entre dos culturas: El papel del Temple en el Siglo XXI 18/04/08 La nueva Cruzada “Venid y entendámonos” (Isaías 1,8) EL PAPEL MODERADOR DEL TEMPLE EN EL ENFRENTAMIENTO RELIGIOSO CRISTIANO Y MUSULMÁNEn pocos años, Bruselas, capital de Europa, contará con una mayoría de población de religión musulmana. Esa puede ser la más potente bomba de relojería no ya para el cristianismo, sino para la cultura occidental. Sólo hay un mecanismo de desactivación: poner de manifiesto los valores más nobles de ambas culturas.
La Orden del Temple tiene ahí una actualización de sus señas de identidad: “Preparad el camino del Señor” (Juan 1, 23) vosotros que guardasteis los caminos de los peregrinos. Los períodos más largos de paz en “Ultramar” fueron los acordados por nuestros Hermanos Caballeros y las gentes más nobles del otro lado, desde la Caballería Futuwa - máxima expresión del sufismo - hasta Salah al-Din Yusuf. Lamentablemente siempre habrá, de un lado y de otro, “Reinaldos de Chatillon”, capaces de sacrificar el interés general a sus afanes personales.
¿Cuál sería nuestra tarea hoy, sin la interrupción de 1314? ¡A saber!, pero seguro que no sería ocupar la Explanada de las Mezquitas acompañando las peregrinaciones actuales. Hoy son otras las peregrinaciones en las que El Temple debe decir algo: A comenzar por la peregrinación personal de cada ser humano, en esta sociedad en la que “tu plata se ha tornado escoria, tu vino puro se ha aguado. Tus príncipes son prevaricadores, compañeros de bandidos.
Todos aman las dádivas y van tras los presentes, no hacen justicia al huérfano, no tiene a ellos acceso la causa de las viudas” (Isaías 1, 22-24) El profeta Mahoma, catorce siglos después, señala un camino “La piedad no consiste en que volváis vuestros rostros hacia Oriente y Occidente. Piadoso es quien cree en Dios..; quien da dinero por su amor a los prójimos, a los huérfanos, a los pobres, al viajero, a los mendigos…quien reza y da limosna. Los que cumplen los pactos cuando pactan.” (Corán 2, 172).
Hay una segunda peregrinación, la de los hombres de buena fe de ambas creencias, a nuestros respectivos Santos Lugares, emocionándonos ante la presencia y el sentimiento del mismo Dios, Padre, Clemente y Misericordioso, divididos por barreras trazadas por intereses geopolíticos y económicos.
Y hay una tercera, terrible, inversa a las Cruzadas. Es la contraperegrinación hacia nuestras tierras. Ahítos del pan nuestro de cada día, buscamos el pan sustancial, mientras ellos han de jugarse la vida por el pan físico. Dicen los historiadores que los caminos de occidente se abrieron, a través del Renacimiento, mientras los el Islam quedaron parados. Hay que lograr que la buena fe de las gentes de ambas partes se imponga: muchos de ellos viven bajo terribles regímenes de hambre, opresión y terror. Pero no son responsables: ¿o somos responsables nosotros de Hitler, la Bader-Meinhoff, la ETA, las Brigadas Rojas, el Ira?
Paralela al Temple, de su lado, estuvo la Futuwa, Caballería espiritual, anterior a la nuestra y con la que nuestros Caballeros tuvieron profundos y prolongados contactos. La Futuwa recoge lo más sagrado del Islam y lo hace – como nosotros - norma de vida: amor por la verdad, desprecio por la falsedad y la hipocresía, gran nobleza, que implica generosidad, compasión por el débil, valor y coraje cuando hay peligro y están en juego cosas graves y verdaderas, cumplir lo prometido, ser paciente, respetar a los mayores, la cortesía, la humildad, la templanza y la justicia: "El castigo de un mal es un mal idéntico, pero el que perdona y hace el bien, tiene su salario junto a Dios. Él no ama a los injustos. ". (Corán 42,38)
Busquemos con ellos puentes que nos permitan sobrevivir a esta globalización imparable y “no alzarán la espada gente contra gente, ni se ejercitarán para la guerra” (Isaías2,4)
V.C. |
LAS PRIMERAS VOCES DE ALARMA Y DENUNCIA "Tras haber derrotado al fascismo, al nazismo y al estalinismo, el mundo afronta una nueva amenaza totalitaria a escala global: el islamismo". Pilar Rahola : La Vanguadia. Barcelona. (30/03/08). Del manifiesto firmado por Ayaan Hirsi Ali, Chahla Chafiq, Irshad Manji, Mehdi Mozaffari, Talisma Nasreen, Salman Rushdie, Ibn Warraq, Maryam Namazie. "El islamismo es una ideología reaccionaria que acaba con la igualdad, con la libertad y con el secularismo. Su triunfo sólo puede conducir a un mundo de dominación". "Nos negamos a renunciar a nuestro espíritu crítico por temor a ser acusados de islamofobia, un concepto desafortunado que confunde la crítica del islam en cuanto religión con la estigmatización de sus creyentes". "En mi país, si se pega, tortura o mata a un hombre, se llama asesinato. Cuando se mata a una mujer, se llama tradición". (Talisma Nasreen) EL FANATISMO ISLÁMICO SE ASIENTA EN EUROPA: PRIMERAS DENUNCIAS PUBLICAS Europa es una sociedad atemorizada, cuando se supo que el parlamentario holandes Geert Wilders pensaba hacer pública su película “Fitna”, en la que denuncia las enseñanzas del Corán por totalitarias e incitadoras de la discriminación, la sumisión y la violencia, los socios europeos se mostraron indignados con este nuevo acto de provocación, que seguramente ocasionará una reacción violenta por parte de los radicales islamistas. La jihad global es incómoda. En consecuencia, “Fitna” es también incómoda. Partes de ella son gráficas y violentas, y se puede encontrar difícil de ver. La película nos recuerda dos cosas que los medios en general se sienten demasiado intimidados, o son demasiado políticamente correctos, para documentar: los jihadistas están emprendiendo una guerra sangrienta y bárbara, y la están emprendiendo con referencias explícitas a su religión. La película de 16 minutos de Wilders entremezcla citas del Corán con escenas de atrocidades islamistas como los ataques de Al-Qaeda contra Nueva York y Madrid, la decapitación de Nick Berg, o “crímenes de honor” de mujeres. Para subrayar la idea de que tales horrores son cometidos en nombre del Islam por musulmanes fervientes, “Fitna” incluye grabaciones in situ de predicadores islámicos que exhortan a sus seguidores a machacar a los infieles y lograr para Alá el control del mundo. (“Las gargantas deben ser rebanadas y los cráneos aplastados”, insta uno. “Este es el camino a la victoria"). También hay secuencias que indican lo persuasivo que puede ser tal adoctrinamiento en el odio: En una escena difundida en el canal público saudí, una niña de 3 años repite lo que le han enseñado: que según el Corán, los judíos son mezcla de monos y cerdos. Pero aun así, lo que ha sido polémico con “Fitna” no es el repugnante comportamiento que recoge, sino que Wilders relacione tal comportamiento con el Corán. Sin embargo, “Fitna” ha sido ampliamente condenada. El primer ministro holandés difundió declaraciones en holandés e inglés diciendo que la película "no sirve a otro propósito que ofender". El Secretario General de la ONU Ban Ki-moon lo declaraba "ofensivamente anti islámico". La presidencia eslovena de la Unión Europea lo criticaba por "alimentar el odio". El ministro australiano de exteriores Stephen Smith lo describía como "una tentativa obvia de generar discordia entre comunidades religiosas". Hubo denuncias por doquier, por supuesto, también desde el mundo islámico. Reuters informaba que el ministerio de exteriores de Irán etiqueta a la película "atroz, blasfema y anti-islámica”, mientras el gobierno de Indonesia la declaraba "un insulto al Islam". En Jordania, 53 miembros del parlamento exigían la expulsión del embajador holandés. La Organización de la Conferencia Islámica denunciaba “Fitna” como "un deliberado acto de discriminación contra los musulmanes" concebido para "provocar malestar e intolerancia". ¿No el mismo malestar el corto que surgió del mundo islámico Schism (The Bible version of Fitna)?, ¿no es igualmente condenable?, ¿no se sienten ofendidos los cristianos?, pues bien, nadie lo ha condenado, ningún lider europeo la ha hecho, hay que subrayar, eso sí, las palabras de Pilar Rahola en La Vanguardia: “mientras en Europa unos dibujantes hacen unas caricaturas críticas con Mahoma -en línea con la tradición libertaria contra las religiones que marcaron todo el siglo XX-, o aparecen iniciativas como la de Geet Wilders, rechazadas por todos, en decenas de países islámicos se inculca el odio a los judíos, se desprecia a las mujeres, se demoniza la Carta de los Derechos Humanos e incluso se financia a grupos terroristas que mezclan a Dios con la muerte. Me temo que el problema de la convivencia en el mundo no es el miedo al islam, sino el miedo a la libertad que, en nombre del islam, inculca la ideología fundamentalista. Y ese miedo mata.” Nos enontramos con dos problemas: por un lado, que existe un principio hasta ahora bien arraigado en nuestra cultura que se llama derecho a la libre expresión, por el cual cada cual tiene garantizado que puede decir cuanto quiera siempre y cuando lo haga pacíficamente y, además, quede sujeto al ordenamiento legal por si sus palabras fueran ofensivas o punibles; el segundo, que la autocensura por miedo a la reacción del otro se llama, en este caso, apaciguamiento, una actitud que históricamente nunca ha traído más que sufrimiento a la larga. Algunos analistas del islam en Europa Occidental argumentan que el continente no puede escapar a su islamización; que las tendencias de la última mitad del siglo continuarán hasta que los musulmanes se conviertan en la mayoría de la población e impere la ley islámica (la sharia). Quizás la via a seguir para los europeos sea la reafirmación de las costumbres europeas. ESPAÑA, CUNA DEL ISLAMISMO RADICAL En España, para dar una visión de la situación en el momento actual haremos referencia a continuación al análisis de Carlos Echevarría Jesús para GEES “La radicalización islámica en España hoy”, Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. FITNA, UNA PELICULA DEMOLEDORA LA RADICALIZACIÓN ISLAMISTA EN ESPAÑA HOY por Carlos Echeverría Jesús(*) Desde las primeras operaciones policiales emprendidas en España contra células del terrorismo islamista - del Grupo Islámico Armado (GIA) argelino en Barcelona y Valencia, a mediados de la década de los noventa del siglo XX - se constataba que el perfil de la totalidad de los detenidos era el de individuos radicalizados fuera de España que utilizaban nuestro país como zona de paso para desplazarse a Francia y a otros países europeos con importantes comunidades musulmanas asentadas o para volver desde estos a sus países de origen en el Magreb para ejercer su actividad terrorista. España era visto entonces como país de tránsito como también lo era entonces, aunque ya cada vez menos, respecto a otra gran cuestión como era el fenómeno migratorio, regular en una primera fase y también el irregular a partir de fines de dicha década. Así, al no existir como tal el fenómeno migratorio no existía tampoco inquietud tanto en lo referente a la educación de jóvenes de origen musulmán como a la posible radicalización de musulmanes de edades diversas porque aún no se veía como preocupante dicha posible realidad, y ello a pesar del terrorismo atroz que por aquel entonces golpeaba a la vecina Argelia - donde habían muerto además asesinados a manos de los terroristas algunos ciudadanos españoles desde 1992 - y que ya había tenido sus manifestaciones también terroristas en suelo francés con los sangrientos ataques contra el metro de París en 1995 y 1996. En aquella época ni siquiera la cuestión migratoria se planteaba como tal, aún cuando una cada vez más nutrida comunidad de origen marroquí se estaba instalando en nuestro suelo ampliándose en términos de edad y sexo una vez se dio comienzo al proceso de reagrupación familiar. A la comunidad marroquí se le unía una incipiente comunidad de origen paquistaní asentada en Cataluña que ha crecido de forma importante en los últimos años. España estaba pasando pues en la segunda mitad de los noventa desde el papel tradicional de país de tránsito al de país de establecimiento de inmigrantes magrebíes, en particular de Marruecos. Dentro de España las comunidades musulmanas en Ceuta y Melilla no eran vistas en aquellos momentos como foco potencial de inestabilidad debido a su posible conexión con un terrorismo yihadista que, aunque extremadamente letal en Argelia y letal también en Francia, no era aún percibido como una amenaza ni en España ni en el resto de Europa. Cabe aquí recordar que incluso cuando a mediados de los ochenta comenzaron a realizarse estudios de prospectiva en nuestro país sobre el futuro de las ciudades españolas del Norte de África la amenaza para la estabilidad de estas se ubicaba más en el activismo reivindicatorio marroquí de corte nacionalista que en posibles acciones promovidas por el radicalismo islamista.  ¿Invasión silenciosa? |
A partir de la segunda mitad de los noventa y en especial en la década presente, antes y después del 11-S, la percepción empezó a cambiar. La progresiva globalización terrorista, con atentados de Al Qaida cada vez más visibles, algunos de ellos con socios españoles o residentes en España en las empresas terroristas (célula española del 11-S, conexión española con el atentado contra la Sinagoga de La Ghriba en Yerba (Túnez), vínculos de españoles con los sospechosos de atentar contra las Embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania, etc.), y la detección de yihadistas de origen, nacionalidad o residencia en España y vinculados a diversos escenarios de conflicto armado en los Balcanes, en Chechenia o en otros lugares, permitiría a las fuerzas de seguridad y a los servicios de inteligencia dedicar una atención creciente a esta incipiente amenaza. Enseñanzas de las operaciones policiales y de los procesos judiciales de la última década Antes del desmantelamiento de la célula de Abu Dahdah conectada con el 11-S, en el otoño de 2001, algunos de los nombres ligados a ella - el sirio-español Mustafá Setmarian (alias Abu Mussab Al Suri) o el hispano-marroquí Jamal Zougam - ya eran conocidos de las fuerzas de seguridad y de los servicios de inteligencia por su vinculación con el yihadismo transnacionalizado, alimentado en buena medida en España en encuentros de seguidores y también durante sus viajes al exterior. A título de ejemplo destaca algún encuentro entre Jamal Zougam y Abu Qutada en Londres y hay que recordar que Mustafá Setmarian huía de España a mediados de los noventa, en Londres pasaba a ser un hombre clave en la edición del incendiario boletín Al Ansar del GIA argelino - él también en conexión con Abu Qutada - y años después se convertía en uno de los principales ideólogos del yihadismo salafista más violento antes de ser capturado en Pakistán e internado en Guantánamo. Esta tendencia no haría sino desarrollarse en años posteriores, encontrándonos hoy, gracias a lo que nos muestran diversas operaciones policiales y procesos judiciales, con una realidad según la cual el proceso de proselitismo y de adoctrinamiento está en pleno desarrollo en España - el proceso contra los implicados en el 11-M es esclarecedor al respecto -, afecta a individuos de edad variada, con actividades profesionales y perfiles de formación diversos, residentes algunos o nacionales otros además de algún irregular, y con una notable dispersión en el territorio nacional. Las operaciones policiales de los últimos años han desarticulado células yihadistas en lugares de importante concentración musulmana, donde en buena lógica los radicales pasan más fácilmente desapercibidos, pueden ocultarse mejor y también cosechar más éxitos en su actividad proselitista - en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Ceuta o Melilla, entre otros - pero también en lugares con poca población musulmana pero donde a pesar de todo realizaban su proselitismo, como Teruel, Burgos o Vitoria. El juicio por la Operación Nova, cuya sentencia se hacía pública el 27 de febrero de 2008, demostraba también algo que se confirma igualmente en otros países con implantación del terrorismo yihadista salafista, tanto árabo-musulmanes como occidentales, a saber: la vitalidad del proselitismo yihadista dentro de las prisiones, expandiéndose entre la población penitenciaria con atención prioritaria a los musulmanes, entre los que hay buen número de jóvenes encarcelados por delitos comunes. Como el fenómeno de la inmigración de origen musulmán es relativamente reciente en España los perfiles de edad de los sospechosos de vinculación con el terrorismo yihadista nos muestran a individuos de mediana edad y aún no se ha entrado de lleno en los casos de jóvenes involucrados, aunque empiezan a aparecer algunos y todo permite prever que habrá más en el futuro, tanto por las reagrupaciones familiares y el desarrollo natural de las familias como por la entrada irregular de menores a los que la legislación actual difícilmente permite ser devueltos a Marruecos. Ello es así por un doble motivo: En primer lugar por la importancia, desde una aproximación cronológica, del círculo familiar primero y del círculo de amigos después para recibir estímulos que en este caso son los propios de la radicalización islamista. Círculos familiares como los hermanos y primos Ahmidan, Almallah Dabas y otros - vinculados todos ellos al 11-M - demuestran la importancia de tales vínculos y en lo que al círculo de amigos respecta, asegurado con frecuencia en conexión con el oratorio/mezquita más que con el lugar de esparcimiento que es el se ha venido imponiendo para la juventud española en general, este también es importante dada la tendencia al agrupamiento de las comunidades musulmanas en general - criterios económicos añadidos a la desconfianza que pueden provocar en el resto de la población lo explican en parte como también lo hace la idea de comunidad aparte que algunos desarrollan - que hace más fácil el desarrollo de esta tendencia y más difícil a los agentes sociales el abortarlas y a las fuerzas de seguridad el penetrarlas.  Los radicales se valen de los derechos y libertades de los estados occidentales |
Para el caso de detenidos que luego han sido o no procesados y condenados es importante destacar un vínculo que hace aún más difícil la lucha antiterrorista y más fácil el proselitismo y la creación progresiva de una comunidad radicalizada: este es el vínculo geográfico, y que va más allá de la pertenencia a un mismo país porque con frecuencia desciende hasta el detalle con la ciudad e incluso hasta el barrio de origen, y ello cuando los vínculos no son directamente familiares como decíamos anteriormente. Al origen marroquí de muchos de los detenidos en operaciones policiales de los últimos años se añadía el hecho de proceder de ciudades como Tetuán o Tánger y, dentro de estas, de barrios concretos. Antes de eso ya destacaban en los años noventa los vínculos entre ciudadanos de origen sirio, unidos además por su animadversión por el clan alauita de los Al Assad y por su simpatía por los sectores más radicalizados del movimiento de los Hermanos Musulmanes duramente reprimido en dicho país mediooriental desde hace décadas: tal era el caso de Setmarian, de Abu Dahdah o de los hermanos Almallah Dabas. En la mayoría de estos casos existía ya un embrión de radicalización previo a su llegada a España pero, todo hay que decirlo, aprovecharon su presencia en nuestro país y el disfrute de las libertades que aquí encontraron para, en paralelo a la radicalización que se ofrecía en un contexto global en el que se iba conformando la red Al Qaida y desde 1998 su Frente Islámico Mundial contra Cristianos y Judíos, crear ellos mismos sus vínculos para analizar dicha realidad global y para estudiar fórmulas de incorporarse a ella. En este sentido el proceso de radicalización en España se ha dado y se sigue dando aprovechando los instrumentos que las sociedades abiertas hacen accesibles a individuos decididos a abrazar tales mensajes que, además, cada vez circulan de una forma más libre y sencilla. España además no pone las mismas trabas que otros países comienzan a poner al acceso a canales de televisión - véase el caso francés respecto a la cadena televisiva “Al Manar”, perteneciente al Partido de Dios-Hizbollah libanés - o a direcciones de Internet que funcionan de forma cotidiana alimentando una visión simplista y maniquea de la realidad, en términos de “amigo/enemigo” y de “causas justas/injusticias insoportables” que van creando entre algunos musulmanes una percepción crónica de agravios que es preciso resolver, incluso por la fuerza si se hace necesario. Por otro lado, la tendencia dirigida cada vez más hacia el multiculturalismo en algunas sociedades occidentales ayuda a hacer pasar esta publicidad militante entre el colectivo musulmán y sólo es cuestión de tiempo que franjas cada vez más jóvenes de la población de dicha confesión, que hace menos de una década no existían en España, puedan verse influidas por los mensajes radicales especialmente diseñados para ellos. La propia cadena qatarí Al Jazira”, que surgió en 1996 como una invitación al debate libre y desinhibido en el mundo árabo-musulmán presumiendo, por ejemplo, de haber entrevistado al Primer Ministro israelí Ariel Sharon, ha caído con frecuencia en el discurso alarmista y extremadamente maniqueo y ha dado juego y publicidad a los sanguinarios terroristas de Al Qaida y publicidad inmerecida a opositores violentos a algunos regímenes árabo-musulmanes a los que los yihadistas salafistas tildan de apóstatas legitimando el combatirles. Tendencias en la radicalización de los jóvenes en suelo español Al hacerse cada vez más numerosa la población penitenciaria en suelo español vinculada al yihadismo salafista, y contando parte de ella con familias asentadas por reagrupación familiar, uno de los primeros círculos en los que es importante prevenir la radicalización es en el de familiares y amigos de los terroristas, donde el sentimiento victimista a buen seguro creará intentos de emular al cautivo. En lo que respecta a la población musulmana en su conjunto, y a la juventud en particular, es preciso asumir que en esta puede anidar, y así suele ocurrir, un sentimiento de comunidad asediada o marginada por el entorno cristiano que los poderes públicos harían bien en intentar romper. Un paso importante a la hora de poner freno a la posible implantación de la ideología yihadista salafista - o cualquier otra variedad del islamismo radical como el que preconizan el Movimiento de Resistencia Islámica-Hamas palestino en el mundo suní o el Hizbollah libanés en el mundo shií - es el de filtrar los accesos por los que dichos mensajes pueden llegar a dicha población, tanto joven como más madura. Junto a los posibles predicadores radicalizados actuando bien en mezquitas conocidas o bien en oratorios más discretos o en lugares de oración clandestinos - y que constituyen el objetivo de vigilancia para fuerzas de seguridad y agencias de inteligencia tanto en países occidentales como árabo-musulmanes - el acceso de la publicidad radical puede darse por vía electrónica, en particular a través de Internet pero también vía los mensajes maniqueos de cadenas legales como la susodicha “Al Jazira” o la libanesa “Al Manar”, entre otras. Mientras la primera de ellas ha sufrido y sufre las medidas de control de diversos países árabes, pero ninguna por parte de los países europeos, la segunda es como instrumento de los terroristas de Hizbollah una herramienta de transmisión de mensajes radicalizados que han llevado por ejemplo a Francia a impedir su emisión. Aquí cabe además recordar que el mundo manipulado de las imágenes llega también a los iletrados, que en algunos países del orbe árabo-musulmán constituyen aún franjas de la población a considerar y que pueden ser captados por esta vía tan poco sofisticada de movilización. Finalmente, el acceso a Internet, cargado de oportunidades pero también de riesgos para los más jóvenes, es una llave a multitud de mensajes de todo tipo, algunos de ellos particularmente nocivos para las mentes más jóvenes e inexpertas. Hoy en día aún choca a muchos analistas que esos ciber-cafés que comenzaban a proliferar por el Magreb a principios de la presente década, de la misma forma en que a principios de los noventa proliferaban las antenas parabólicas, y que en ambos casos muchos veían como ventanas de modernidad y de apertura al mundo, sean hoy percibidos también como potenciales vías de acceso a perniciosos mensajes de Al Qaida y sus asociados tratando de atraer a seguidores cada vez más jóvenes al Yihad guerrero en el Magreb, en Europa o en Irak o Afganistán. En este sentido, la novedosa iniciativa gubernamental británica, de fines de marzo de 2008, de endurecimiento de los controles sobre Internet y sobre productos digitales como los videojuegos para proteger a los menores de los mensajes violentos de todo tipo, y en particular de los que incitan al terrorismo, puede tener un efecto positivo para neutralizar la transmisión de mensajes radicales y frenar con ello el proselitismo yihadista.  ¿Es este el verdadero Islam? |
La sucesión de atentados suicidas en la primavera de 2007 en Marruecos y los sectores de reclutamiento de Al Qaida en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI) hoy en Argelia - donde también se ha dado ya el precedente de un menor como terrorista suicida que el 8 de septiembre de 2007 atacaba el puerto de Dellys asesinando a 30 miembros de la Marina - muestran un perfil de candidatos a engrosar la empresa terrorista cada vez más joven e idéntico proceso puede darse en suelo europeo si se reproducen las circunstancias apropiadas en términos de adoctrinamiento. También como hemos visto recientemente, un segmento de población cada vez más joven - formado por niños de entre 10 y 12 años de edad - es objetivo de los reclutadores de Al Qaida y de sus franquicias en lugares que como Irak y Afganistán están alejados geográficamente de España y de Europa pero muy cerca en términos de activismo proselitista de los yihadistas salafistas. Las autopistas de la información hacen que hoy Madrid, Bagdad, París o Argel formen todas ellas parte de una misma red, accesible en tiempo real para la sanguinaria ideología yihadista y sus perversos métodos de combate. Resumen de las principales ideas-fuerza La experiencia española nos muestra un proceso de radicalización entre la población musulmana que es afortunadamente minoritario y que además es tardío en términos cronológicos, paralelo a la constitución progresiva - acelerada en los últimos años - de tal comunidad inmigrada. La radicalización ha afectado más, como es lógico, a individuos procedentes de comunidades musulmanas numerosas (la marroquí), históricamente asentadas (la siria) y a otras que aunque minoritarias han desarrollado en su seno importantes experiencias de radicalismo (la argelina). Los demás casos - de tunecinos por ejemplo - son menos significativos aunque sí sirven para demostrar la ubicuidad de la amenaza terrorista en el orbe árabo-musulmán. Como en otros países europeos y occidentales los yihadistas se han aprovechado y se aprovechan al máximo de las ventajas de vivir en una sociedad abierta (acceso a Internet y a variados medios de comunicación), libertad de expresión, libertad de reunión y asociación y libertad de culto (camuflándose entre los creyentes) para hacer circular la ideología yihadista salafista. Las sociedades multiculturales o que avanzan hacia tal fórmula - de “vive y deja vivir” - son idóneas para el establecimiento de guetos donde los yihadistas procuran hacerse un hueco y donde suelen trabajar eficazmente. Las experiencias en las que la población inmigrada de origen árabo-musulmán se interrelacionada con población autóctona o de otros orígenes para compartir actividades de la vida cotidiana - educación de los hijos, trabajo, ocio, actividades extraescolares en los colegios, etc. - deben de ser apoyadas para romper la visión maniquea del “ellos y nosotros” y que en lo que a la ideología yihadista salafista respecta crea animadversión y, a partir de ahí, odio y ansia de enfrentamiento. Destaca la dispersión de las redes y células yihadistas aunque la mayor concentración se ha venido dando en los lugares donde existen potenciales candidatos a abrazar tal ideología, con una concentración preocupante en Cataluña donde conviven comunidades magrebíes con una importante comunidad paquistaní, que sufren ambas los vaivenes que se viven en sus países y regiones así como en el mundo islámico en general y que hay que seguir atentamente por las labores de proselitismo entre jóvenes y no tan jóvenes y por la proximidad a la frontera con Francia y el resto de la UE que, con frecuencia, ha permitido el paso en ambas direcciones de elementos y células procedentes de aquellos. El mundo carcelario se ha mostrado y se sigue mostrando como especialmente atractivo para realizar el proselitismo. Se requieren más medios materiales y humanos para evitar que las cárceles sean las escuelas de yihadismo salafista que en algunos lugares son ya. No hay que olvidar que los círculos de la delincuencia común son especialmente atractivos para los yihadistas salafistas porque aprovechan dicha dimensión clandestina para sus fines terroristas.  Benedicto XVI medita en una Mezquita |
La “tradicional amistad con el mundo árabe”, la comprensión hacia las “causas” árabes y la antigua ubicación de Al Ándalus en suelo español hacen de nuestro país escenario de actualidad y de futuro para un proselitismo más agudizado. Los mensajes externos - como el último emitido por Ayman Al Zawahiri el 3 de abril, que reitera sus amenazas contra España considerando a Ceuta y Melilla “como entidades inseparables de los cruzados españoles” - sirven para mantener viva la llama combatiente recordando a los seguidores de esta ideología dónde están las prioridades de actuación. La presencia de una comunidad musulmana joven, surgida fundamentalmente de los procesos de reagrupación familiar y del desarrollo natural de las familias inmigradas, pero también de las bolsas de menores marroquíes que acceden ilegalmente a España y que se establecen en nuestro país, hace de este necesario control de la propaganda yihadista salafista en particular y de la construcción de una visión maniquea del mundo en general una cuestión importante a tratar en el presente y en el futuro. España debe de aprender de otros países europeos para adoptar medidas claras de cara a frenar la penetración de mensajes radicalizados, sin pensar que por ello está violando derechos o sacrificando libertades. No se trata de sacrificar derechos sino de proteger la democracia y la libertad y de luchar contra los enemigos de estas dentro y fuera de nuestras fronteras. (*) Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista. BIBLIOGRAFÍA. Miedo al islam, Tahar ben Jelloun, traducción José M. ª Puig de la Bellacasa, (LA VANGUARDIA, 29/03/08) En respuesta a Tahar ben Jelloun, Pilar Róala, (La Vanguadia 30/03/08) Miedo al islam, Rafael L. Bardají (ABC, 28/03/2008) ¿Resistirá Europa su islamización?, Daniel Pipes (GEES 11/04/2008) La radicalización islamista en España hoy, Carlos Echeverría Jesús (GEES 10/04/2008) “Fitna”: confrontar la verdad de la violencia jihadista, Jeff Jacoby (The Boston Globe, 2/04/2008) La reacción a Fitna: ¿quiénes son los extremistas?, Juan F. Carmona y Choussat (GEES 1/04/2008)
MAGDI ALLAM: "VIVIMOS EN UNA EUROPA ENFERMA DE RELATIVISMO"  Magdi Cristiano Allam | LD (ACI PRENSA – Religión en Libertad) El periodista Magdi Cristiano Allam, subdirector ad personam del Corriere della Sera, explica su conversión al Cristianismo y defiende al Papa Benedicto XVI de las críticas que ha recibido por haberle administrado el Sacramento del Bautismo durante la reciente Vigilia Pascual. El señor Allam ha conversado con la corresponsal de La Nación en Roma, y éste es el resumen que Libertad Digital publica en su nueva separata diaria Religión en Libertad. En una entrevista concedida al diario argentino La Nación, el periodista egipcio Magdi Cristiano Allam, ex musulmán bautizado por el Papa Benedicto XVI en la última Vigilia Pascual, aseguró que el Pontífice cumplió un papel clave en su conversión a pesar de que nunca hasta su Bautismo, tuvo un encuentro personal con él. En un diálogo desde Italia con la corresponsal Elisabetta Piqué, Allam explicó que su conversión "fue un camino gradual y lento. Desde niño conocí el mundo católico porque fui a escuelas italianas católicas en El Cairo –primero en un jardín de monjas, después en un colegio de sacerdotes salesianos, donde era pupilo–, y esto me permitió conocer desde el interior y en modo correcto la realidad de la religión católica". Sin embargo, asegura que dos factores incidieron en mi conversión: las amenazas que comenzó a sufrir por sus cuestionamientos al Islam; y la figura del Papa Benedicto XVI. El hecho de haber sido amenazado a partir de 2003 lo "obligó a reflexionar no sólo sobre la realidad del extremismo y del terrorismo islámico, sino también sobre el Islam como religión, a partir del momento en que estos extremistas y terroristas islámicos hacen lo que hacen en nombre del Islam. Me vi obligado a analizar el Corán y la obra y el pensamiento de Mahoma y descubrí que hay profundas ambigüedades que permiten legitimizar la violencia y el terrorismo". "El segundo factor fue haber conocido a varios católicos con los que me encontré en perfecta sintonía, ya que compartíamos los valores. Por supuesto la persona que más influyó en la conversión fue este Papa, Benedicto XVI, a quien nunca había visto personalmente antes del bautismo, en la vigilia de Pascua", reveló. Allam asegura que ésta fue "la primera y única vez" que se encontró personalmente con el Papa. "Como periodista, yo seguí toda la actividad de Benedicto XVI y quedé totalmente fascinado por su pensamiento. Compartí plenamente su concepción de indisolubilidad entre fe y razón. Siempre me fascinó este Papa porque no sólo es un gran hombre de fe, sino también un gran hombre de razón. Creo que muchos temen al Papa no por su fe, sino por su razón, por su capacidad de desafiarlos en el terreno de la razón", asegura Allam. Asimismo, aclaró que nunca pidió "ser bautizado por el Papa". "Yo hace un año hablé confidencialmente con monseñor Rino Fisichella, rector de la Universidad Lateranense, y con él comencé un camino espiritual de iniciación a los sacramentos del cristianismo. En el curso de este camino surgió la posibilidad de que el bautismo fuera realizado por el Papa". "Dicho esto, estoy realmente azorado y dolido, porque hay católicos que reaccionaron diciendo ‘¿por qué no se hizo bautizar en una pequeña parroquia por un sacerdote cualquiera?’. Lo que leo entre líneas es una crítica al bautismo de Magdi Allam por cómo fue hecho, como si fuera una vergüenza, porque habría podido hacerse de modo discreto y reservado. Y la actitud del Papa es considerada una provocación. Lo que yo digo es que estoy muy orgulloso de haberme convertido, de que esto se haya hecho público y de que yo pueda afirmarlo de viva voz", agregó. Según Allam, ahora hay "una operación para desacreditarme a mí y para atacar al Papa" pero consideró "que haber recibido el bautismo del Papa es el don más grande que la vida pudo darme y que fue un testimonio muy útil para muchos musulmanes que conozco que se convirtieron aquí en Italia, pero que viven su nueva fe en el secreto porque tienen miedo". "Considero que lo que hice, y no hubo ninguna planificación, fue justo, fue un bien, y creo que el Papa fue extremadamente sabio en haber hecho prevalecer las razones de la fe sobre las consideraciones diplomáticas y políticas, porque éste es su deber, y que también fue valiente", indicó. Finalmente, explicó que "hay que distinguir al Islam como religión y a los musulmanes como personas. Si yo decidí convertirme, es totalmente obvio que lo hice porque maduré una valoración negativa del Islam. Si yo pensara que el Islam es una religión verdadera y buena, no me habría convertido, habría seguido siendo un musulmán. Pero nosotros vivimos en una Europa que está enferma de relativismo y que está sometida a lo políticamente correcto. Entonces hay que decir que todas las religiones son iguales, prescindiendo de sus contenidos, y no hay que decir nada que pueda hurtar la susceptibilidad de los demás. Pero yo rechazo esto porque creo que el ejercicio de la libertad de expresión no puede ser limitado. Y digo lo que pienso". | |