Luis Alfonso de Borbón admitido en la Orden de Malta  SAR Luis Alfonso de Borbón con el uniforme de la Orden de Malta |
Diario El Mundo Como cada 24 de junio, fiesta de San Juan Bautista, los caballeros de la Orden se dieron cita en el Castillo de Versalles, donde se desarrolló toda la ceremonia. Eso sí, tuvieron que madrugar. A las 7.00 horas estaban todos a la puerta del castillo con sus uniformes negros y rojos y sus sombreros de pluma negra, o cubiertos con sus capas blancas o negras. El primer acto tuvo lugar en la Sala de Cruzadas del Castillo. Allí, Luis Alfonso de Borbón leyó su compromiso de admisión: intentar ser mejor cristiano y dedicar el tiempo que le sea posible a las actividades de servicios y a las obras hospitalarias, humanas y sociales que tiene en marcha la Orden de Malta. Como comentó Luis Alfonso de Borbón, «el ser admitido en la Orden de Malta no es sólo participar en una bella ceremonia, sino en las actividades que efectivamente hay detrás». Para él, además, se trata de un reconocimiento personal, como duque de Anjou, por parte de la nobleza francesa. A continuación se celebró una misa en la capilla del castillo y, después, en la Sala de Batallas, se procedió a la entrega de medallas como reconocimiento a las personas que se han distinguido por su trabajo en el seno de la Orden. Los méritos albergan trabajos tan variados como el mantenimiento de centros hospitalarios o un departamento de leprosería, o incluso una barca atracada en la orilla parisina del Sena para acoger a la gente sin domicilio. Esta barca tiene una particularidad especial, y es que es el único centro de acogida que admite a la gente con los animales que son su única compañía.. |